Ayer comencé a ser un poco más independiente: Me lance a usar la bici.

Debo confesar que si caminar por la calle es complicado por estos pagos, andar en bici y no morir, es muchísimo más aun. Mi primer viaje fue a la playa que está cerca de casa, me fije en el mapa y llegar era bastante simple así que por lo único que me tenía que preocupar era por sobrevivir. Casi llegando a la costanera las calles se vuelven bastante más grandes y transitadas por lo que me empecé a poner un poco nervioso, tanto es así que un señor de una camioneta me grito: “you’re on the wrong way buddy!” –Estaba yendo al revés-. Por suerte las calles están exageradamente señalizadas por lo que con un poco de práctica y atención se puede aprender. Gracias a dios, la ley australiana obliga a los ciclistas a usar casco, se ve que piensan en los tarados como yo que son propensos a los accidentes.

Después de sentarme un largo rato en la arena y mirar el mar casi como en una película de surfers, me dirigí a mi segundo destino: Alma Park. Era un poco lejos de la playa pero habíamos quedado con unos amigos en encontrarnos ahí a la una del mediodía. Esta vez el viaje fui más fácil y llegue en pocos minutos. Como en el parque mucho para hacer no había, nos fuimos a comer a una zona cercana en la que conviven varias tribus urbanas y gente con ondas muy definidas, sumamente interesante y divertido. El lugar elegido fue el “Yellow Bar”, un lugar PUNK FRIENDLY y como la carta era bastante inentendible decidí pedirme lo único que me daba confianza: un sándwich de carne (que por cierto era increíble). Cuando la mesera me pregunto qué quería para beber y le dije agua se sonrió y se fue, eso me dejo medio confundido pero luego me explicaron que el agua no se pide porque ya de por si es gratis en todos los bares y restaurantes. Si puntualmente queres una botella de agua pedís “una botella de agua”. Ya casi yéndome mis amigos me dijeron: -Sabes cómo volver no?, no te vayas a perder…
Me perdí por la ciudad por dos horas enteras, yo, mi bici y mi casco.
Esa misma noche en mi cuarto había impreso un mapa de la ciudad con un par de indicaciones anotadas lo cual me hizo saber que Ele está tomando consciencia de la persona que vive en su casa y está haciendo lo posible para que el pibe no muera al poco tiempo de haber llegado.
Boludo!!! nunca dejes de mirar el mapa antes de salir!!! que lindas fotos! un beso. Mamá.
ResponderEliminarAcabamos de llegar de Mardel y aca, leyendo tu blog, tenia unas super ganas de saber de tu aventura!!jajaja
ResponderEliminarCuidate querido te queremos enterito!!
Un besote!
PatoyOrne